El equipo ariqueño no ha perdido ningún partido desde que está jugando en la cancha “Alfredo Rossi Montana”, el pequeño reducto que se tuvo que habilitar de emergencia por la remodelación de la cancha principal del estadio Carlos Dittborn.
Algunos creen que el equipo no ha perdido porque la cancha está bendita, porque está “challada”, otros dicen que por lo pequeño y la presión del público al rival se puede sentir a pocos centímetros, también comentan que el viento ha ayudado bastante en la concreción de los goles. Lo cierto es que San Marcos está invicto en este recinto, jugando bien, a veces jugando mal, pero no rindiéndose hasta que el árbitro toca el pitazo final.